Sánchez reclama “un nuevo contrato social” para abordar la IA: “La autorregulación no funciona”

El debate acerca de cómo gobernar la inteligencia artificial (IA) ronda los despachos de todas las cancillerías desde hace dos semanas, cuando los principales operadores del sector dijeron que verían con buenos ojos autorregularse y frenar sus desarrollos. En este contexto, y horas antes de emprender el vuelo con dirección a Nueva York para participar en la cumbre e Naciones Unidas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho este lunes un anuncio relevante: “Debemos impulsar un nuevo contrato social para la inteligencia artificial (IA): necesitamos un gran acuerdo de país entre sindicatos, patronal, trabajadores, partidos y poderes públicos para ofrecer seguridad a las personas ante los cambios en el trabajo y en la vida que esta tecnología va a suponer”.

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Sánchez, durante su intervención en la clausura el acto 'IA360: Plan para un despliegue responsable de la IA'. El presidente del Gobierno presenta medidas para adaptar a España a esta nueva tecnología y anuncia que convocará a los agentes sociales para abordarlo  

El debate acerca de cómo gobernar la inteligencia artificial (IA) ronda los despachos de todas las cancillerías desde hace dos semanas, cuando los principales operadores del sector dijeron que verían con buenos ojos autorregularse y frenar sus desarrollos. En este contexto, y horas antes de emprender el vuelo con dirección a Nueva York para participar en la cumbre e Naciones Unidas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho este lunes un anuncio relevante: “Debemos impulsar un nuevo contrato social para la inteligencia artificial (IA): necesitamos un gran acuerdo de país entre sindicatos, patronal, trabajadores, partidos y poderes públicos para ofrecer seguridad a las personas ante los cambios en el trabajo y en la vida que esta tecnología va a suponer”.

Sánchez ha presentado el llamado IA360: plan para un despliegue de la IA, un conjunto de medidas para que España afronte de manera holística el impacto social de esta tecnología. Y tenía otra noticia que dar: el Ejecutivo convocará el mes que viene a los agentes sociales de este país “para avanzar desde ya” en este gran acuerdo.

El plan, según ha explicado, constará de cuatro puntos principales, que deberán desplegarse en los próximos 12 meses. El más relevante es la intención del Gobierno de construir ese gran consenso de país sobre IA, que deberá servir para fijar la hoja de ruta de todas las actuaciones dirigidas a abordar uno de los grandes temas de nuestro tiempo.

El texto del plan recoge que se constituirán mesas sectoriales para contar con todos los actores relevantes y abordar las transiciones necesarias, desde la educación, el mercado de trabajo, el sistema financiero o el mundo de la cultura, entre otros. También se impulsará la creación de un observatorio permanente para analizar la evolución e impacto de la IA en el mercado laboral y una mesa específica con representantes del sector de la cultura para reflexionar acerca de su impacto sobre la creación y su dimensión cultural y económica, así como de su gobernanza.

Otro de los aspectos incluidos en el plan es reforzar el músculo tecnológico de España en el sector. El presidente ha destacado en este capítulo el proyecto de construcción en España de una de las siete gigafactorías de IA que quiere desarrollar la UE (grandes complejos con procesadores específicos para IA, alta conectividad y demás infraestructura necesaria para desarrollar esta tecnología). También ha resaltado los desarrollos ya en marcha junto al Barcelona Supercomputing Center (BSC) de nuevos modelos de IA para casos de uso en la lucha frente a la emergencia climática, la energía o la salud y el apoyo al desarrollo de centros de datos “que cuenten con los mejores estándares energéticos y medioambientales y respeten nuestros recursos naturales”.

El tercer punto del plan tiene que ver con hacer que la IA sea un motor económico y un semillero de talento. En este sentido, Sánchez ha dicho que el objetivo del Gobierno es que para 2030 la mitad de las pymes tengan integrada la IA generativa en sus procesos. Para que eso sea posible, asegura, hay que incidir también en la formación. “Vamos a adaptar el currículo de secundaria y de Formación Profesional para que los jóvenes aprendan a convivir de forma responsable y productiva con la IA, y para que esta tecnología no perjudique su proceso de aprendizaje”, ha dicho el presidente.

El cuarto punto de su plan tiene que ver con construir “una gobernanza de IA adecuada que nos permita afrontar estos retos”. “Los riesgos de una IA sin control son cada vez más evidentes”, ha subrayado. Sea esa amenaza real o alentada por intereses económicos de las grandes corporaciones en las que se desarrolla la IA, “el flanco de la ciberseguridad debe ser básico”. En este sentido, Sánchez ha anunciado el “refuerzo del escudo de ciberseguridad” y el aumento de la supervisión en los llamados modelos de frontera, los más avanzados del mundo.

El presidente ha hecho estas declaraciones en el mismo día en el que emprende un viaje a Nueva York para participar en la cumbre de Naciones Unidas de esta semana, en la que se hablará, entre otras cosas, de IA. También tiene previsto reunirse con el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, uno de los referentes del progresismo de ese país y un destacado antagonista del presidente de EE UU, Donald Trump, partidario de una IA sin regulación.

El discurso de Sánchez ha recurrido a referencias históricas para ilustrar el momento que atraviesa ahora mismo el mundo. “A finales del siglo XIX, EE UU iniciaba la llamada edad dorada, en la que se acumularon grandes fortunas. William Henry Vanderbilt, uno de los magnates ferroviarios, dijo: ‘Al diablo con la gente, yo solo trabajo para mis accionistas”.

El presidente del Gobierno ha trazado un paralelismo entre los oligarcas de finales del siglo XIX y los de principios del XXI. “Si hay algo que la industria demuestra es que la autorregulación no funciona. Los incentivos de unos pocos que controlan las empresas punteras nunca van a estar alineados con los de la humanidad. Eso está pasando ahora con la IA”.

Por eso, asegura, hay que actuar con urgencia. “Una IA desregulada, opaca, en estampida y en manos de unos pocos es el cóctel perfecto para que ocurra una desgracia. Es evidente que el desafío de la IA ya no es para dentro de cinco, 10 o 50 años. Es para ahora mismo. Y da la sensación de que llegamos un poco tarde. Si una industria como la IA queda concentrada en unas pocas manos y países, vamos a ir mal. Por eso hay que regular”, ha insistido.

La presentación del Plan para un despliegue responsable de la IA se produce en un momento convulso en la industria, después de que algunas de las mayores desarrolladoras de IA del mundo manifestaran temores respecto a sus productos (pero, en vez de suspender su producción, han manifestado su interés en que se regule el sector).

Sánchez ha valorado el potencial transformador de la IA para la economía y la sociedad. “La IA puede reducir muchas brechas sociales, o puede ensancharlas”, tanto en el entorno laboral o educativo como en el de la ciberseguridad. El debate, ha dicho, no es si esta tecnología debe desarrollarse, sino en qué condiciones debe hacerlo. “Necesitamos una IA con supervisión y con trazabilidad para que ayude a tomar las mejores decisiones allí donde el interés público debe prevalecer”.

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